Observan que sus hijos presentan oportunidades de mejora en su:
Desempeño emocional como: autoestima, gestión de las emociones, automotivación, empatía, asertividad, entre otros.
Desempeño en los procesos y operaciones intelectuales como: observación, semejanzas, diferencias, comparación, análisis, síntesis, clasificación, planteamiento de variables, hipótesis, investigación, argumentación, resolución de problemas, evaluación de opciones, alternativas, entre otros.
Desempeño creativo como: generar nuevas ideas.
Desempeño cívico como: obediencia a la ley y a las normas, cuidar el medio ambiente, bien común, utilizar medios pacíficos en la resolución de conflictos, entre otros.
Disfrutar del sentimiento de plenitud al ver los mejores desempeños emocionales, cognitivos, productivos, creativos y cívicos en sus hijos.
Ejercer tu rol transformador en el desarrollo emocional, cognitivo, creativo y cívico de sus hijos con convicción, conocimientos y acción a través de experiencias que inclusive surgirán naturalmente dentro del contexto cotidiano.
Evitar dejar al azar y a los maestros el desarrollo de sus hijos pues recuerda que la realidad demuestra que la dinámica escolar en muchas ocasiones obstaculiza lograr los objetivos esenciales en cada niño, niña, adolescente y joven.
Tener la convicción de que el desarrollo de tus hijos es iniciado y construido principalmente en el seno familiar y que los maestros forman parte del equipo que les apoya en tan importante proceso.
Gestionen sus emociones.
Piensen de forma reflexiva, lógica, crítica, flexible, creativa y cívica.
Se conviertan en protagonista del progreso de la sociedad.
Asuman los nuevos desafíos e incertidumbres de un mundo cambiante y globalizado.